FENIX...siempre...FENIX

Logia en silente desarrollo

EL OVEJO Y EL BAILE DE COTILLONES  DE LOS   SERES  PRESCINDIBLES.

Para no darle mas vueltas al asunto empezaré desde el final;

Concebirse prescindible es el primer paso,

asumir posiciones de afinado mandatario aplastado en trono es agradable solo a la forma,

deja el fondo una mueca vacía;

no hay nada mejor que andar desnudos.

 

Los dinosaurios son mirados con respeto, venerados;

la coprolalia amista con su pelaje largo , coraza,

escamas rugosas y hediondas;

en el verano su piel desnuda demuestra el paso de los años,

cientos de pliegues a veces; hinchadas panzas al sol

sonriente en otros casos,

siendo fruto de lo avanzado, redundan incisivos

comentarios a la luz de las velas  aplastando la

 vida que recién se asoma;

discurso plano  tristemente cargado de frustración;

¿Quién entonces se expresa  con lenguaje universal y rebuscado?

¡Que el arte es un mundo!, un espacio;

¡ Bah..!;

 el arte ha dejado de proyectarse a través de ti ,

 ¿no te das cuenta?;

El arte no es una casta puta tapiñara que necesita

 de espacios cerrados para entregar su sexo.

El arte es un aberrado, una ninfómana,

un beso, un fogonazo que zumba, sale, vuelve,

sin pedir permiso , en cualquier lado, se

consume y evolve ,el arte no es del mundo,

es todo lo creado, el artista no eres tú

el artista es quien con paciencia quiere  rescatar

de las ruinas en que encierras tu

arrogancia,  un gesto amable.

 

Dinosaurio, 

cola  vulnerable a los pisotones,  la cueva que te

protege te la ha prestado un trozo de papel,

una decisión burocrática (Burrocrática),

nada posees sino las ganas de conjurarte  en sanguijuela

para beber poco a poco de la sangre nueva

que hoy te escucha pacientemente,

que te tolera , porque ha idealizado tu imponente imagen,

porque ha escuchado de tantas proezas creadas

por la asociación de dinosaurios, aumentadas

con cada gota de licor, con cada cascada de semen,

con cada viaje hacia la tundra a pasar cable.

 

Para amarte hay que conocer antes 

esos feroces rugidos,

un pataleo territorial al detectar que tus

discípulos no quieren saber de pieles ajadas,

ni de pelajes ondeando en la brisa, no quieren saber de tus

miedos, tus ternuras, tus cacorradas,

solo puedes ver impávido como les crecen las alas ,

abandonan la tierra para continuar moldeando

su suerte de Dinosaurio nuevo (¡Que se puede hacer!), ahora

conquistando el cielo, volando  lejos,

planeando, rasando  las alturas

pequeño el suelo desde el que los

contemplas con ganas de aletear;

 

Dinosaurio soñando,

con que siempre fuiste tú quien

amorosamente extendió sus alas

reclamando tu merecido lugar de arquitecto

Pero no; no,

ahí te quedarás en merecida compañía

con sus mechones, sus alcoholes, aquellos viejos y siempre

vivos temores, con la humedad en refugio,

releyendo siempre las mismas tres citas.

Los dinosaurios no han muerto, pero hay que matarlos

¡de una buena vez!;

su existencia no garantiza la preservación de su especie,

pero no faltará el incauto que en noche de

luna clara llegue a tan peculiar aquelarre

y desvariando les dedique una tonada de muertos,

para que sigan jodiendo a moldear a otros dos

o tres pusilánimes

que no puedan ver mas allá del lomo del dinosaurio

gay , o rey, o lo que sea. 

1,2 , 3 Me aburrí de los dinosaurios...

                                     Caledonius 77

                             

 CAPITULACIONES

 

Si he de firmar sobre ese nombre ,

quiero que solo  tu piel sea el testigo silencioso

en ese preciso recuerdo, donde variando la

toma a manera de cineasta experimental

todo se capta , todo se resume y crea la necesidad de

amasarnos lentamente hasta la adicción,

de prescindir de todo,

menos de nuestros cerebros captando

la deliciosa complicidad de memorias

divididas.

 

TACTO

TIRO AL TACTO

 

Dedos dispuestos ante tu melancólica forma,

dibujo aullando por percibir;

rostro sin ojos,

aún eres necesaria este frio momento;

una vez mi memoria te pare,

 espera pacientemente a que la distancia difumine

con la espalda de tus pasos enrutados hacia el pálido

y exudado muro de la auto-disciplina.

 

                                                 Caledonius 77

 

REGRESION COMPUNGIDA

 

Zumba le cuero curado contra la piel enjuta

Balbuceante melodía,

Temerosa retirada

Ya la firmeza migrante por la herida se sucede,

Bien ataviado tú vestido en llamas

 

Te transmites sosa

Tal como en esta insulsa tonada.

 

                                                   Caledonius 77